Poema XVIII.

El gran temor de mi vida
es poder perder tu amor
que encuentres un corazón
donde hagas tu guarida.
Cuando te sienta perdida,
sin poderte reprochar
me iré a pasear junto al mar
y allí sólo lloraré
junto al mar recordaré
como te solía besar.

Como mis labios mordías
de igual manera lo haré
mis labios yo morderé
recordando como lo hacías.
Y aunque esté la boca mía
lejos de tu boca hermosa
pensaré en ti, mariposa
pensaré en ti, amor mío
y pondré un escalofrío
junto a un verso de mi prosa.

Como venías corriendo
y en mis piernas te sentabas
luego yo te regañaba
(no sabía lo que estaba haciendo)
Es ahora que comprendo
en este exilio lejano
que un apretón de tu mano
una mirada chistosa
querían decir muchas cosas
querían decir: "Yo te Amo".

Miami, 4 de Enero de 1998