Poema V. Ya no pienso en ti o por lo menos no pienso tanto en ti porque fuiste para mi alucinación y miedo porque fuiste el terreno que nunca debí pisar. Ahora pienso más en ella es tan dulce, tan sutil, tan bella que me llena el alma entera que me obliga a que la quiera. Son sus caricias tan buenas que no tengo otra opción ella me da su amor, de verdad siento que lo da siento y cuando no siento es como si muriera porque siento que no está. ¿Cómo podré amar más a la mujer de mi vida? a la mujer que me inspira por la que lucho día a día por la que mi poesía es más linda y mejor por la que mi corazón reanudó su palpitar ella es como el mar que me cubre con su espuma y me llena de dulzura robándome mi querer ella es esa mujer, tan blanca como la luna que con su alegre figura realiza mi amanecer. Camagüey, 30 de Marzo de 1993 |