Cupido. Ha, Cupido tu has sido el culpable de mis noches de desvelos, tienes la culpa de todos mis ¡No puedo! has sido el que la desgracia a mi mundo has traído. Has sido el Dios más atrevido por osar mi alma interrumpir, porque me has hecho sufrir. Por todo eso Dios Cupido una cosa te voy a rogar, y por favor no lo tomes a mal pues eso es todo lo que te pido. A mi alma no vayas a flechar cuando no estés permitido, y no te pases de atrevido pues mucho mal puedes causar. Un corazón puedes enamorar y si este no es correspondido oh, atrevido Dios Cupido un alma puedes matar. Camagüey, 16 de Junio de 1992 |