Cuando Sea Cuadro.

Ese cuadro que se encuentra tras mi cama
con sus lados iguales dos a dos
no sabe la pasión del hombre que ama
ni conoce la nostalgia de un adiós.
Hoy presiento que me mira con ojos de pintura
que me da concejos con su boca de papel
y con manos invisibles para ojos humanos
me transmite las ideas que no puedo tener.
Si un cuadro posee dichas cualidades
de detener a tiempo todo descalabro
entonces serlo es cualidad dichosa
entonces yo también quisiera ser cuadro.
En una tienda de artes seré exhibido
para que algún día alguien pueda comprarme
pero para mis adentros estaré comprometido
para la mujer que en mis sueños sus pétalos abre.
Un día con tus hermanas pasarás por la calle
mirando las vidrieras sin interés de comprar
mas en la galería que yo estaré expuesto
por una fuerza interna tendrás que penetrar.
Tus hermanas menores algo confundidas
te seguirán los pasos sin saber qué harás
y tú, sin oír sus ruegos, estando hipnotizada
por algo celestial, a mi me comprarás.
A tu casa llegaré como trofeo de guerra
como rey que se carga y no puede caer
analizado por tu padre, mirado por la perra
y tu mamá dirá algo por ser sabia mujer.
A tu cuarto en los altos seré trasladado
por la ruidosa escalera se oirán tus píes
y en un clavo viejo seré yo enganchado
y seré el único adorno en la blanca pared.
Colgado en el tabique seré tu compañero
seré el solo-objeto que te inspire confianza
seré el que oiga tu más sincero ruego
y seré el que un día te de toda esperanza.
Me dirás el nombre del chico que amas
y el ser que hiere tu tierno corazón
y cuando estés dormida, soñando en la cama
me acostaré a tu lado, tranquilo en el colchón.
Un día, el clavo, cansado de aguantar,
caerá al suelo y junto con él iré yo
y de la última mirada que de ti pude atrapar
se formará en la caída el sonido: "adiós."
En el ruidoso estruendo de caer al suelo
como una fiera con alimento cercano
se oirá en el cuarto, por grandioso trueno
solo una frase, dos palabras: "TE AMO."

Camagüey, 26 de Diciembre de 1992