Un Domingo De Noviembre.

Me acuerdo que fue un domingo y no un domingo cualquiera
cuando besaste mis labios, mi rubia, por vez primera.

Me acuerdo que fue en Noviembre
cuando ya en las praderas las hojas caían al suelo
cuando allá arriba en el cielo el sol lucía menos fuerte
cuando mi corazón, todo lleno de dolor, se quedaba casi inerte
entonces descubrí, por suerte, tus labios brindando AMOR.

No se si fue una ilusión, no se si todo es mentira
pero se que mi cardio respira
como respira el pulmón.
Quizás un día tu amor se retire de mi vida
y que por siempre decidas dejarme triste y desolado
pero no importa, mientras me encuentre a tu lado
y mientras leas mis poemas
no existirá en el mundo otro querer tan profundo
como el tuyo que me quema
ni existirá en la tierra otro amor como el mio
que reconforma al alma, la ilumina y la llena.

Morón, 22 de Diciembre de 1993