Mi Rubia. Ay mí rubia, si supieras que tus ojos me fascinan y tus labios al abrirse día a día me inspiran en mi pobre poesía. Mi amor, si la dicha de tenerte de mi alma partiría yo no se lo que haría yo no se si escribiría sobre oscuros renglones cortas y locas oraciones que nunca leerías. Yo no se si probaría en buscar otros amores yo no se, en conclusiones quién sabe si moriría. Morón, 15 de Enero de 1994 |