Hechizo. Qué estrella iluminaría la madrugada de ayer donde recordé el placer, el placer y la alegría; allí entre bebidas frías por fin perdoné al amor y comprendí que en este mundo traidor no era todo fantasía. Qué astro estelar haría de mi vida un paraíso qué Dios tan poderoso hizo que en solo un embelezo una niña con un beso me rodeara y me llenara de su poderoso hechizo. Morón, 27 de Julio de 1994 |